El cine, of course, como núcleo y corteza.

Una revisión heterogénea, un atisbo desigual, un recóndito dictamen, una perspicaz estimación.

Cinefilia, cinefobia y cinema paradiso.

viernes, 3 de febrero de 2012

La verdad

No todo lo real es verdadero y no todo lo verdadero es real.

Cuando fingimos por miedo, lástima o ignorancia. Cuando odiamos en silencio. Cuando decimos cosas que realmente no sentimos como un mecanismo de defensa o simplemente para hacer daño. Cuando seguimos un camino que no es el nuestro por inercia, comodidad o presión social. Cuando nos contradecimos. Cuando defendemos una idea sin convicción para llamar la atención o llevar la contraria. Cuando mentimos. Cuando engañamos. Cuando tergiversamos algo en nuestro beneficio. Cuando susurramos falacias por la espalda y gritamos elogios en la cara. Cuando no decimos la verdad... es entonces cuando esa situación "real" no es verdadera.

El cine no es real y os diré una cosa, cuando la película es mala, tampoco es verdadero.

Cuando se hacen las cosas bien. Cuando un actor dice la verdad y sufre y se alegra y se emociona de verdad, es decir, cuando no finge-miente. Cuando la historia que nos cuentan surge de las entrañas de alguien que ha experimentado y observado la vida y ha intentado plasmar eso con talento y honestidad. Cuando todas las expresiones artísticas dentro de un film (fotografía, música, etc) confluyen y armonizan... es entonces cuando una película "no real" se convierte en verdadera.



Pueden hablarnos de superhéroes, elfos o hobbits, pero si el contenido es sincero puede haber incluso más verdad que en la vida.


Los momentos más oscuros e íntimos que nos asolan, los fantasmas interiores que todos llevamos dentro rara vez los compartimos con alguien, lo que significa que muy pocas personas o ninguna nos conoce "de verdad".


En el cine, en el buen cine, no solo se nos muestran esos momentos de los personajes (basados en personas reales aunque vivan en una galaxia muy lejana) sino que se ahonda en ellos con voluntad y firmeza hasta transmitir la verdad.



Las mitologías surgen por la necesidad del hombre para entender el universo. Narradas oralmente en forma de cuentos (mitos) por los sabios de cada época y transmitidas de generación en generación durante milenios. Explorando los temas más significativos y ecuménicos como el origen del mundo, la naturaleza o el mismo ser humano con su infinidad de matices.



El Sr. Tolkien crea una mitología él solo y en menos de un siglo. Equiparable según muchos historiadores a cualquier otra mitología y enriquecida por muchos otros alegando "que los componentes mitológicos a veces pueden llegar a dar lugar a profundos y complicados sistemas filosóficos". Ahí es nada.


"El Hobbit", "El Señor de los Anillos" y "El Silmarillion" son los tres pilares de la mitología de Tolkien, éste último el menos conocido y sin embargo el más significativo desde el punto de vista ideológico. "El Señor de los Anillos" de sobra conocido por todos y del cual os regalo una frase:

Arwen, resplandeciente dama inmortal debido a su condición de elfa, decide renunciar a su don por un mortal, Aragorn.


"Prefiero pasar una vida contigo que mil edades sin ti".

El Hobbit llega en dos partes. La primera en diciembre de este año.

martes, 3 de enero de 2012

El docudrama

Solo conozco un par de películas en toda la historia del cine que no tengan un protagonista definido. Ésta es una de ellas. Dato anecdótico, sí, pero también acorde con todo lo que envuelve al film, pues los Coen pretendían (y consiguieron) a parte de narrar una historia fantástica de la cual ahora daremos alguna pincelada que otra, concebirla conceptualmente como un ejercicio anti-cine.



La historia no es coral, paradigmática ni episódica, de hecho ni siquiera hay tramas y los personajes ni toman decisiones, ni hacen avanzar la acción, ni el espectador ve el relato a través de los ojos de ninguno. El espectador es un simple observador de los hechos que van transcurriendo a base de "golpes" (situaciones que se van dando) en forma de bola de nieve sin sentido ni patrón. Todo ello refuerza el estilo realista que los directores querían imprimir y por causalidad (no casual) inventan un nuevo género: el docudrama. Para más inri, al principio de los créditos nos indican que es una "película basada en hechos reales", pero no es más que una broma de los Coen.


Una de tantas, ya que es algo que les caracteriza en toda su filmografía. Con respecto a "El gran Lebowsky" por ejemplo, un periodista les preguntó qué cuál era la función del personaje de Donny afirmando que no aportaba nada a la historia y que si lo hubieran suprimido del guión no habría cambiado lo más mínimo. Los Coen contestaron: "Es el único de los tres que sabe jugar a los bolos".


Volviendo a Fargo... hay una escena, ya bien avanzada la película, en la que Frances McDormand se reencuentra con un compañero de la escuela, se toman un café, hablan de los viejos tiempos y terminamos descubriendo que el hombre tiene serios problemas mentales. Es una escena aislada que no tiene absolutamente nada que ver con ningún personaje, ninguna pseudotrama y no incide directa ni indirectamente ni antes ni después en ningún acontecimiento. Es lo que se conoce técnicamente como una "digresión argumental", aquí utilizada a conciencia con el fin de subrayar el ya mencionado realismo.



No se que cineasta dijo: "La imagen al servicio del guión".


Aquí los Coen también alcanzan la gloria, pues filmaron todos y cada uno de los planos estáticos, sin movimiento, transmitiendo esa sobriedad propia de la realidad-realismo-documental-docudrama... y únicamente se valieron de un trípode.







Una anécdota y terminamos: es el guiño que le hacen los hermanos bromistas a "Psicosis" en múltiples ocasiones a lo largo del film. Una de ellas es el hecho de que el marido de la mujer policía se llame "Norm" y le guste disecar animales; como a Norman Bates, of course. Y la segunda es la famosa escena de la ducha; aquí, una vez más, dándole otra vuelta de tuerca inesperada y sorprendente.



El pseudoprotagonista vendedor de coches, que más bien es un antagonista- antihéroe, pusilánime y patético "protagoniza" (esta vez sí) la última escena en la que le detienen por sus descerebradas acciones y se echa a llorar como un niño; algo que resulta trágico, lúgubre y turbador y el espectador no siente lo que debería: "una catarsis" (para bien o para mal). El espectador siente vergüenza ajena.


Sin duda, un metraje para paladares finos, cine para cinéfilos.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Kate & Cate


No entraremos en detalles de su biografía, sus dotes interpretativas o su excelsitud. Bastará con mencionar sus mejores películas.
Empezaremos con Kate Winslet:


"Olvídate de mí", escrita por el mitificado Charlie Kauffman pero no por ello menos talentoso, narra la historia de dos personas unidas por el destino y envueltas en una relación perfecta e imposible que deciden borrarse los recuerdos de ese romance para dejar de sufrir (y de amar). Sin embargo, el destino vuelve a llamar a sus puertas en forma de ¿casualidad? Es como una espiral infinita de la cual puedes retrasar su final pero nunca huir.

Hay una escena en la que están cenando en un restaurante, cuando la relación ya está consolidada y Clementine (Kate Winslet) echa un vistazo a su alrededor y descubre la monotonía y el aburrimiento en las otras parejas: "son muertos cenantes", dice, "no quiero que acabemos así".


No se si es la historia de amor más bonita jamás contada, pero sí la más original.



Y contiuaremos con Cate Blanchett:



"El Señor de los Anillos", ¿qué os puedo contar que no sepáis ya? Pues poco, muy poco. Peter Jackson realizó durante dos años un story-board animado de toda la trilogía. Es decir, dibujó todos los planos (planos de montaje, no de rodaje) de las tres películas, los filmó y junto a un par de colegas y él mismo hicieron las voces de todos los personajes. La New Line aprobó el proyecto y a partir de ahí empezaron seis años de pre-producción, dos años de rodaje y dos años más de montaje y post-producción.


Todo eso junto a la elección de Cate Blanchett para interpretar a Galadriel nos da como resultado la película más grande de la historia del cine.

domingo, 6 de noviembre de 2011

La belleza

¿Qué es la belleza? Porque está claro que la mayor parte del tiempo empleamos el término de forma incorrecta, pues solemos atribuirlo a algo hermoso. Puede que algo hermoso sea a la vez bello, pero no son sinónimos.

"El Grito" de Munch o "El Guernica" de Picasso son cuadros oscuros, trágicos, el primero incluso terrorífico y el segundo despiadado y cruel; pero ambos son bellos. La música de Mozart, alegre, y la música de Beethoven, triste, también muy bellas.


Bien, podríamos decir que la belleza es una especie de placer sensorial que experimentamos por medio de nuestros sentidos y que está íntimamente ligada a la estética, el equilibrio o la armonía.

Bien (otra vez), vayamos con la película en cuestión: "La vida es bella", dividida en dos partes claramente delimitadas por medio de un giro inesperado en la trama llamado reversal, muy difícil de integrar a nivel técnico pero que si se emplea bien puede dar unos excelentes resultados, provocando un cambio de objetivo en el protagonista e incluso un cambio de género del film. Momento de sobra conocido por cualquiera que la haya visto.


En la primera parte, radiante y optimista, predominan los exteriores, los planos abiertos, los colores vivos y la luz natural de día.





El plano general del campo de concentración de noche y vacío que transmite sordidez y desamparo abre narrativamente la segunda parte, donde resaltan los interiores, los planos cerrados, los colores grises y la penumbra.


Objetivo del protagonista en la primera parte: conquistar a su amada (comedia romántica).
Objetivo del protagonista en la segunda parte: salvar la vida de su hijo (drama trágico).

Como anécdota comentar que la actriz protagonista "Nicoletta Braschi" es la mujer en la vida real de Roberto Benigni y ha protagonizado numerosas películas suyas.

Lo más significativo, o al menos lo que a mí más me gustó, es cuando el protagonista trata esos momentos de martirio interior de una forma natural y risueña con el fin de proteger a su hijo y el espectador no sabe si reír o llorar.

martes, 4 de octubre de 2011

El "Speech"

Uno de los guiones más polémicos y brillantes de los últimos tiempos.


Aunque la idea central nace de Matt Damon y Ben Affleck y éstos continuaron en el proyecto hasta el final, lo cierto es que el guión pasó por muchas manos y colaboraron, en mayor o menor medida, nombres como Kevin Smith o William Goldman.


A pesar de las dudas respecto a la autoría del relato, lo importante es que se hizo con el Oscar y aunque el verdadero autor o autores no figure en los créditos (o sí), nosotros, el público, podemos disfrutar de la película cuantas veces queramos.















He seleccionado ésta elocuente narración, si bien podría haber escogido alguna otra, pues el libreto rebosa excelsos fragmentos:


"¿Por qué no debería trabajar para ustedes? Pregunta difícil... pero intentaré responderla... imaginemos que empiezo a trabajar y me ponen un código sobre la mesa, uno con el que nadie puede, yo intento descifrarlo y lo consigo y me siento satisfecho porque he hecho bien mi trabajo, pero a lo mejor ese código era la situación de un ejército rebelde en el norte de África y en cuanto han localizado su escondite bombardean el pueblo donde se esconden los rebeldes, mueren quinientas personas a las que no conocía y con las que no tenía ningún problema y luego los políticos dicen: "enviemos a los marines para asegurar el área", aunque les importa una mierda, no serán sus hijos los que vayan a morir, los suyos tienen recomendación y se pegan la vida padre en la guardia nacional... será un chico de Southfield al que llenarán el culo de metralla y cuando vuelva descubrirá que la planta en la que trabajaba ha sido trasladada al país del que acaba de volver y el tipo que le llenó el culo de metralla le ha quitado el trabajo porque lo hará por quince centavos al día y sin pausas para mear... y luego el chico comprende que el único motivo por el que le enviaron allí fue para instaurar un gobierno que nos vendería el petróleo a buen precio y las compañías petrolíferas han aprovechado el conflicto para disparar el precio de la gasolina, lo que supone un hermoso beneficio para ellas, de modo que a mi colega no le ha servido de nada, así que se toman su tiempo para traer el petróleo nuevo y se toman la libertad de contratar a un capitán mercante borracho al que le gusta darle al martini y hacer slalom sobre los icebergs, a medio camino choca con uno, derrama el petróleo y se carga la fauna del atlántico norte... mi colega está en el paro, no puede pagar la gasolina y va andando a buscar empleo y eso le putea porque la metralla del culo le ha provocado hemorroides y está muerto de hambre porque cuando va a comer el único plato del día que sirven es pescado del atlántico norte al aceite de motor... ¿Que qué me parece? Creo que puedo montármelo mejor... pienso: "¡qué coño!" ya puestos ¿por qué no me cargo a mi colega? le quito su trabajo, se lo doy a su enemigo, subo la gasolina, bombardeo un pueblo, mato a una foca a golpes, fumo maría y me apunto a la guardia nacional... podría llegar a presidente".

viernes, 2 de septiembre de 2011

Puesta en escena

David Fincher, nominado al Oscar por "La red social" y merecedor del mismo se tuvo que conformar con el Globo de Oro, pero eso es otro tema...


Director de "The Game", "El club de la lucha" y "El curioso caso de Benjamin Button" entre otras, lleva a cabo en "Seven" una espléndida realización y puesta en escena.




(Puesta en escena: colocación y movimiento de los actores/personajes dentro del plano).










Para no extendernos en demasía pondremos un único ejemplo de la susodicha:







El personaje interpretado por Brad Pitt, joven, inmaduro y lleno de energía aparece la mayor parte del tiempo "de frente". El de Morgan Freeman, viejo, cansado y con mucha experiencia se nos presenta "de lado".

Una anécdota: Kevin Spacey, the serial killer, tuvo la inteligente idea de que su nombre no apareciera en los créditos iniciales, pues como todo el mundo sabe no le vemos la cara hasta el tercer acto y si su nombre hubiera aparecido al principio, tras ver a Pitt y Freeman se habría deducido quién es el villano de la función, le hubiéramos puesto cara y se habría perdido la sorpresa.

Tras el fundido final a negro, eso sí, es el primer nombre que aparece.

lunes, 1 de agosto de 2011

Narrar en imágenes

Jean Reno interpreta a un asesino a sueldo impecable, sin duda el mejor en su especie. Un auténtico profesional. El personaje se nos presenta tímido, solitario y antisocial, siempre acompañado de un objeto personificado: la planta, como su única “amiga”, a la cual riega y cuida con una entrega y una dedicación absolutas.









Un tiempo después, cuando les vemos caminando por la calle, la niña (Natalie Portman) lleva la planta en su regazo. Eso significa que se ha introducido definitivamente en su vida… y eso es narrar en imágenes. Eso es el cine.

jueves, 7 de julio de 2011

El Guión

La primera regla de un guión es: si algo no aporta nada a la historia, si no la hace avanzar suprímelo; ya sea un personaje, una secuencia o un diálogo.

En la primera escena que vemos a Jules y Vincent caminando hacia la casa de los traficantes, éstos mantienen una conversación absurda que nada tiene que ver con la historia: hablan de hamburguesas y masajes en los pies.

Sin embargo, analizando el conjunto nos damos cuenta que estos peculiares matones hablan de temas triviales justo antes de asesinar a sangre fría a tres jóvenes delincuentes de poca monta.

Tal vez detrás de las apariencias se esconde una extraordinaria forma de presentar a los personajes.

“Pulp Fiction” ganó el Oscar al mejor guión original y la Palma de Oro en Cannes a la mejor película.

lunes, 13 de junio de 2011

Top five series TV

1-. Dexter:
Perfecta.

2-. Perdidos:
Llegó, arrasó y perduró. Fenómeno de masas. Serie de culto desde el mismo instante de su estreno y punto de inflexión en la historia de la televisión. La serie de las series. Millones de personas en todo el mundo llegaban tarde a trabajar tras haberse devorado varios capítulos uno detrás de otro con ansia y sin descanso la noche anterior hasta altas horas de la madrugada.

3-. Los hermanos donelly:
La serie de gánsters por excelencia, el honor, la ley de la calle, los favores, la lealtad y por supuesto, la familia. ¿Sacrificarías a la mujer que amas por ayudar a un hermano? ¿Tu tiempo? ¿Tus sueños? ¿Tu futuro? ¿Tu vida?
Una obra maestra.

4-. 24 horas:
Estilo conceptual novedoso y brillante. Acción vertiginosa. Tramas múltiples, giros sorprendentes, constantes puntos de acción climáticos, personajes con doble moral, decisiones imposibles y, claro está… el puto amo:
“Nadie entiende nada, solo yo, créeme, solo yo”, Jack Bauer.

5-. Terriers:
La gran desconocida. Sin duda, la joya de la corona de Shawn Ryan, su creador. Detectives peculiares. Actores soberbios y una trama en forma de tela de araña sencillamente magistral.

miércoles, 4 de mayo de 2011

La niña del vestido rojo












Ganadora de 7 Oscar,

incluyendo mejor película, director y guión.














Y bien... ¿Qué pinta una niña con un vestido rojo en una película en blanco y negro? Vestido que por cierto fue pintado a mano fotograma a fotograma. ¿Qué nos quiere transmitir Spielberg? ¿Qué significa? Pues a medida que avanza la película descubrimos que también termina muriendo.

Tal vez significa que ni siquiera ella, a pesar de su abrigo rojo en un mundo gris, a pesar de eso, ni siquiera ella se salva del holocausto.