No entraremos en detalles de su biografía, sus dotes interpretativas o su excelsitud. Bastará con mencionar sus mejores películas.
Empezaremos con Kate Winslet:
"Olvídate de mí", escrita por el mitificado Charlie Kauffman pero no por ello menos talentoso, narra la historia de dos personas unidas por el destino y envueltas en una relación perfecta e imposible que deciden borrarse los recuerdos de ese romance para dejar de sufrir (y de amar). Sin embargo, el destino vuelve a llamar a sus puertas en forma de ¿casualidad? Es como una espiral infinita de la cual puedes retrasar su final pero nunca huir.
Hay una escena en la que están cenando en un restaurante, cuando la relación ya está consolidada y Clementine (Kate Winslet) echa un vistazo a su alrededor y descubre la monotonía y el aburrimiento en las otras parejas: "son muertos cenantes", dice, "no quiero que acabemos así".
"El Señor de los Anillos", ¿qué os puedo contar que no sepáis ya? Pues poco, muy poco. Peter Jackson realizó durante dos años un story-board animado de toda la trilogía. Es decir, dibujó todos los planos (planos de montaje, no de rodaje) de las tres películas, los filmó y junto a un par de colegas y él mismo hicieron las voces de todos los personajes. La New Line aprobó el proyecto y a partir de ahí empezaron seis años de pre-producción, dos años de rodaje y dos años más de montaje y post-producción. Todo eso junto a la elección de Cate Blanchett para interpretar a Galadriel nos da como resultado la película más grande de la historia del cine.

¿Qué es la belleza? Porque está claro que la mayor parte del tiempo empleamos el término de forma incorrecta, pues solemos atribuirlo a algo hermoso. Puede que algo hermoso sea a la vez bello, pero no son sinónimos.

Como anécdota comentar que la actriz protagonista "Nicoletta Braschi" es la mujer en la vida real de Roberto Benigni y ha protagonizado numerosas películas suyas.







1-. Dexter:
